Al ver los insectos en una esquina, el hombre usó un encendedor con un aerosol, pero las telarañas se prendieron con gran velocidad.
Ocurrió en Seattle, EE. UU., y con el fuego expandiéndose rápidamente por la toda las casa, el imprudente hombre tuvo que correr a salvar una anciana con discapacidad, quien resultó con heridas leves y afecciones por el humo.



