Un crucero con cerca de 149 personas a bordo se ha convertido en el centro de una alerta internacional. Se trata del MV Hondius, una embarcación que zarpó desde el extremo sur de Argentina y quedó bajo vigilancia tras reportarse una situación médica vinculada a un posible brote de hantavirus.
La historia parece sacada de una película: un barco en el Atlántico, pasajeros de más de 20 nacionalidades, autoridades sanitarias en alerta y varios países evaluando qué hacer antes de permitir su desembarco. Según reportes internacionales, tres personas han muerto y al menos algunos casos están siendo investigados por su posible relación con el virus.
















